miércoles 18 de noviembre de 2009

Sobre la idea de reinstaurar el servicio militar obligatorio

Otra gacetilla que escribí para el PL

Para el Partido Liberal es una "barbaridad" el proyecto que intenta instaurar el servicio militar obligatorio

El Partido Liberal expresó su más enérgico repudio contra las declaraciones del diputado nacional electo Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos) quien manifestó que la vuelta al servicio militar obligatorio sería "un nuevo escenario de contención y formación para los jóvenes".

Olmedo declaró que hay que recuperar la cultura del trabajo y volver a las fuentes que construyeron este país, el pico y la pala para ganar el plato de comida. La agrupación liberal le respondió al legislador que las fuentes que construyeron este país fueron la libertad y el respeto a la propiedad sobre los beneficios del trabajo, instituciones que fueron vulneradas por todos los gobiernos desde la primera interrupción democrática.

Para el Partido Liberal el servicio militar obligatorio es un atropello a la libertad individual y una página negra que debería quedar en la historia. Si el legislador electo está preocupado porque la república perdió la cultura del trabajo debería concentrar su labor legislativa en reducir los costos laborales para fomentar el empleo, proponer la apertura económica para generar inversiones y alzar su voz contra el gobierno cada vez que tratan proyectos que atentan contra el derecho de propiedad.

jueves 12 de noviembre de 2009

Algo que escribí para el PL sobre la reforma política


REFORMA POLÍTICA: CARTA ABIERTA A LA CIUDADANIA

La República está atravesando un momento de riesgo institucional inédito en su historia. Luego de tres décadas de democracia, y a diferencia de nuestros vecinos que lograron consolidar sus instituciones, Argentina continúa socavando los cimientos de la Constitución alejándose cada vez más de la senda del progreso, la paz, la concordia y el desarrollo.

El resultado de la última elección fue claro: los argentinos manifestaron que el rumbo del gobierno nacional no los representa y que tampoco existe una opción opositora que los contemple mayoritariamente, por lo que le pusieron un freno al kirchnerismo a manos de varios sectores opositores de distinta extracción ideológica incentivando el diálogo y el consenso.

Ante esta realidad la corporación política que nos gobernó históricamente reaccionó de la peor manera. Lo que parece ser un nuevo "Pacto de Olivos" intenta frenar la participación política de la ciudadanía en la formación de nuevos partidos. La mal llamada reforma -una verdadera limitación a la democracia- intenta dejarnos como únicas opciones a los partidos tradicionales, hoy socios en esta estafa.

Es curioso como en el ámbito económico estas fuerzas, defendiendo intereses sectoriales, protegen y subsidian a las "industrias incipientes" perjudicando al total de los consumidores con la excusa de la necesaria protección a los nuevos emprendimientos.
Nosotros no pedimos subsidios, ayuda ni prebendas. Solamente la posibilidad de crecer en libertad sin los impedimentos del estado.

Con la creación del Partido Liberal no quisimos agregar una boleta más a la larga lista de partidos. Nos hubiera resultado mucho más fácil sumarnos a una fuerza existente que nos identifique, a realizar los trámites legales, conseguir avales, afiliaciones y todos los requisitos de la Justicia Electoral. Lamentablemente somos el único partido que lleva las banderas de la libertad individual, el estado limitado, la desregulación y la economía de mercado.

Por un lado, con la centro izquierda compartimos los valores de las libertades civiles y festejamos que el espacio denominado "progresista" haya roto definitivamente con los arquetipos reaccionarios de la izquierda tradicional de tintes homofóbicos, antisemitas y discriminatorios. Pero nuestra defensa irrestricta del mercado como único mecanismo para salir de la pobreza es un punto antagónico que nos impide compartir un espacio común. Por otro lado existe la idea que los sectores de centro derecha o conservadores llevan como bandera la economía de mercado y la desregulación. Esto no es cierto. Durante los últimos debates en el Congreso vimos que cuando se opusieron a la reestatización de Aerolíneas ningún diputado propuso una política de cielos abiertos y que con la ley de medios todos los representantes del PRO coincidieron en la necesidad de una nueva ley. Nosotros pensamos que NO hace falta una ley. Nosotros no creemos en la distribución de la riqueza y no tenemos reparos en llevar como postulado la creación de nueva riqueza como remedio a la pobreza. El Partido Liberal nació como una opción diferente que lamentablemente no podía acoplarse a ninguna ya fundada y tenía que arrancar de cero.

La corporación política con esta nueva reforma pretende oprimir a las nuevas agrupaciones para que no podamos ofrecer a la ciudadanía nuestras propuestas. A pesar de los abusos constantes y la actitud "patotera" de la clase política vamos a dar la lucha necesaria por la vigencia de nuestras ideas y le pedimos a la ciudadanía que nos acompañe o que se sume al reclamo de otras fuerzas que lo identifiquen en la sagrada resistencia contra el corporativismo político.